Buscando y encontrando

Hace años dejé el freestyle. Durante años había sido mi modalidad preferida del ski, al menos la  que ocupaba gran parte de mi tiempo. Varias lesiones, entre ellas una larga rotura de tibia y peroné, me dejaron un poco tocado y no conseguía progresar cómo me hubiera gustado, lo que me llevó a dejar de disfrutar al máximo del parque. Por otro lado, el ambiente  del freestyle nunca me llegó a convencer. Siempre he considerado el ski como una manera de disfrutar la montaña y la vida de snowpark está muy alejada de la naturaleza. La música a mil, el poco respeto por el medioambiente, el powserismo, no, no tienen nada que ver con la montaña y la naturaleza. Es otra cosa, probablemente la versión más urbana de un deporte de montaña. Curiosamente, el freestyle comenzó como una manera diferente de interpretar el ski. Comenzó siendo algo  sin barreras, sin estereotipos y libre. El sentir salir de algo tan cuadrado como el ski tradicional me atrajo mucho, aún recuerdo cuando mis padres me regalaron mi primer DVD de una peli de ski: Happy Days de Poor Boys Productions, me cambió todo, ahí comenzó mi vida como freeskier! Me da la sensación que el freestyle ha cambiado, ha perdido ese espíritu libre, en el que puedes hacer lo que quieras, vestir como quieras, poner el estilo que quieres (o puedes) a tus trucos… Ahora todo el mundo viste igual, hace los mismos movimientos… Joder, ha caído en el mismo error que las otras disciplinas del ski, no puedes salir de esos estereotipos o eres “raro”. Pero justamente, no se trataba de ser “raro”… He estado pensando en eso a raíz de mis salidas de ski de montaña en las que te cruzas con  esquiadores de montaña de toda la vida y te miran raro por el ancho de los skis, la talla de los pantalones o el color de los calzoncillos! Solo por cosas de esas ya te toman por un pobre pringao que no tiene ni idea de lo que es bueno. Bueno, a mi me da bastante igual, solo que a veces me  intimidan un poco con su mirada prepotente… Cabe decir que a la que te pegas en su cara un vuelote o un buen recto se cambian de expresión.

Bueno, digo todo esto porque últimamente he estado haciendo bastante rando y estoy encontrando un mundo que me encanta pero me cruzo con muchos carcas. Vivir más la montaña, sufrir subiendo te permite tener más tiempo para  realmente apreciar lo que estas haciendo. No digo que no renuncie al freeride en estación, para nada, pero cuando las condiciones no son geniales, el rando es la mejor solución. Hace pocos días volví de pasar 2 días en el monte. La primera jornada  comenzó un poco mal, comencé a caminar muy cargado, con todo el equipo para los dos días y los chopsticks (mis skis de powder) a la espalda, a demás de los skis que llevaba para subir claro. Mi idea era pillar los Chopstick para poder disfrutar de las bajadas a muerte sabiendo que íbamos a skiar canales que remontamos a pie (con los skis en la mochila). Bueno total, que solo salir, me tropiezo con un poco de hielo y me disloco el hombro. Con el enfado, decidí dejar los Chopsticks. Me arrepentí de esa decisión ya que no pude disfrutar al máximo de las bajada que hicimos, no es buena idea tomar decisiones cuando te duele algo…

Couloir du Pertuis

El primer día esquiamos el  couloir du Pertuis de unos 800 m de desnivel. Subí bien, sudando en la parte final. La bajada…. pffff, regalazo, me pegué un par de laybacks haciendo caer purga que me dejaron bien contento. De allí volvimos a recuperar la mochila grande (que habíamos dejado en la base del couloir) y remontamos hasta el Refuge de l’Oule. Llegamos hacia  las 16h y nos llevó un buen rato a Nico, Jacques y a mi hacer  un agujero de 2,5 m para llegar a pillar agua de un pequeño arroyo. Recuperamos energía entre muchas risas y hacia las 20h, ya de noche, llegó Claude, con una mochila, con cerveza para todos… Poca broma… Bueno, nos acostamos pronto bien contentos.

llegada al Refuge de l’Oule

El segundo día amaneció tranquilo, desayuno  y para arriba. El plan era llegar a un plano unos 400m por encima del refu, mirar las posibilidades que ofreciera la montaña y decidir que hacer. Y así lo hicimos, decidimos atacar una canaleta arrinconada con muy buena pinta. La mentalidad, lejos del espíritu 100% alpinista, era esquiar polvo, aunque no hiciéramos ninguna cima. Y es lo que me gusta, me encanta mirar una montaña y ver que ofrece mil posibilidades, canales, rocas… Es inevitable, supongo que cualquier freerider hace lo mismo, mirar una montaña y visualizar todas las líneas posibles. Y es que es curioso, aquí hay mucha gente que hace esqui de montaña, pero se concentran en los itinerarios más tradicionales y evidentes, la gente pasa de los pequeños rinconcitos, y son los mejores!!

Acabé el día con un buen straight line en un pequeño couloir justo antes de pasar por el refu a recoger los trastos. De allí bajada por el bosque hasta el coche, con las piernas cansadas y con una gran sonrisa.  Dos grandes días compartidos con 4 personas increíbles (Claire, Claude, Nico y Jacques), y la verdad es que todo esto, sin una buena compañía, no sería ni la mitad de bueno.

2 responses to “Buscando y encontrando

  1. Que gran, comparteixo tot lo que dius del freestyle. I al meu nivell passa el mateix. Pero a vegades t’has de conformar amb el que hi ha i ser tú, per sobre de tot!
    Vui fer una excursió de rando amb tu cousin, anire entrenant… Tinc el Total Fight aquest cap de setmana, el proxim els Cts. de Espanya i llavors ja estic. Estem pensan de marxar a finals d’abril cap a Mammoth mtn., com l’any passat amb el turny, ya t’esplicare.
    Aviam si et conectas mes al skype i parlem. Una ABRAÇADA MASTER!

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